Un buen regalo

10 mayo 2019

Escrito por Jorge Agüero - (@taitarasu)

Es posible que aún no sepas qué le vas a regalar a tu mamá este domingo. No estás solo. Desde las políticas públicas también deberíamos empezar a pensar en ellas. Más aún si consideramos que además de su cariño y amor, las madres peruanas le dan a la sociedad un “regalo” muy grande: un menor ingreso.

En un estudio reciente con mis colegas Mindy Marks (Universidad de Northeastern) y Neha Raykar (Fundación de Salud Pública de India), nos enfocamos en cuantificar los costos de ser madre en 21 países en vías de desarrollo, incluido el Perú.

Nuestro país es uno de ingreso medio, y para este grupo de países nuestro análisis muestra que hay una penalidad salarial por ser madre. Por cada hijo adicional se reducen los ingresos diarios de las mujeres entre 5% y 7%. Esta penalidad es mayor a la que encontramos en países de ingreso bajo (entre 1% y 4%) pero cercana a la que se ha documentado en trabajos para países de ingreso alto como los Estados Unidos (alrededor del 7%).

En el Perú, por cada hijo adicional se reducen los ingresos diarios de las mujeres entre 5% y 7%. Esta penalidad es mayor a la que encontramos en países de ingreso bajo (entre 1% y 4%) pero cercana a la que se ha documentado en países de ingreso alto (alrededor del 7%).

Además, tener hijos de edad preescolar genera una mayor penalidad comparado con tener hijos mayores (7% para menores de 6 años y 2.5% para adolescentes de entre 11 y 18 años). Esto sugiere que parte del efecto negativo sobre los salarios se debe a la dificultad de crear un balance entre trabajo y la casa cuando los hijos son pequeños.

En el Perú, tener hijos de edad preescolar genera una mayor penalidad en los ingresos de las mujeres comparado con tener hijos mayores: 7% para menores de 6 años y 2.5% para adolescentes de entre 11 y 18 años.

En este rango de edad, tanto hijos como hijas pequeñas tienen el mismo efecto sobre el salario de la madre. Sin embargo, las madres con adolescentes varones de entre 14 y 18 años sí muestran una penalidad, aunque reducida, mientras que tener adolecentes mujeres no tiene ningún efecto sobre el salario de sus madres.

Esta diferencia por género del adolescente parece deberse al papel que las hijas tienen en las labores de la casa, el cual sirve como sustituto del tiempo de la madre, una situación que no se observa con los hijos adolescentes. De hecho, para los países de menor ingreso, nuestro estudio encuentra un premio: tener hijas adolescentes incrementa los ingresos de sus madres.

La diferencia en el ingreso de las madres por el género del adolescente parece deberse al papel que las hijas tienen en las labores de la casa, el cual sirve como sustituto del tiempo de la madre, una situación que no se observa con los hijos adolescentes.

¿Qué otros factores explican esta penalidad en salarios? En países como el Perú, un tercio de la brecha se debe al tipo de trabajo. Las mujeres con hijos tienden a trabajar en ocupaciones que pagan menos y en empleos a los cuales le dedican menos horas o son de tipo temporal. Por ejemplo, madres con hijos pequeños tienden a trabajar desde casa y la penalidad por ese tipo de trabajo es de 27% en el ingreso diario, aún luego de controlar por más de 350 tipos de ocupaciones, años de educación, edad y otras características.

Estos resultados muestran que criar hijos es una actividad que está mal pagada en el Perú, literalmente. Peor aún, un estudio reciente para el caso de Europa muestra que los efectos negativos sobre los ingresos duran al menos diez años.

¿Se debe intervenir desde la política pública en este problema? Sin duda alguna. Primero, todos nos beneficiamos cuando un hijo o hija es criado adecuadamente en la infancia, ya que se ha demostrado que esa criatura crecerá como un ciudadano responsable, pagador de impuestos y creador de riqueza. Pero solo unas cuantas personas, sus madres, están pagando por ese beneficio debido a la penalidad en salarios por maternidad. La política pública debe corregir este financiamiento sesgado.

¿Debe la política pública corregir la penalidad salarial de las mujeres que son madres? Desde luego que sí. Las madres están pagando el costo de criar a hijos que finalmente le harán un bien a la sociedad.

Segundo, la penalidad la pagan las madres y no los padres por una asignación desigual de las labores del hogar. De hecho, se ha mostrado que las hijas que crecieron en hogares con una división del trabajo tradicional (ejm., donde los hombres contribuyen mucho menos en las labores de la casa) sufren una mayor penalidad cuando ellas se convierten en madres. Esta transmisión intergeneracional es ineficiente pues genera asignaciones sub óptimas de la fuerza laboral: las madres trabajadoras buscan empleos que maximizan flexibilidad y no sus ingresos.

Ahora que ya sabemos todo esto, es hora de que empecemos seriamente a buscar ese regalo ideal para mamá. Las políticas públicas deberían pensar en ellas. Aunque no como un regalo, sino como un tema de eficiencia, de crecimiento económico y de justicia.